LA
GESTIÓN
La
plantación requiere la eliminación de la vegetación
mediante escardas durante los primeros años y laboreos
con cultivador en las calles de separación a una profundidad
máxima de 10-15 cm.
Los
años posteriores a la aparición de los quemados
se peuede optar por dos opciones de tratamiento de la vegetación:
el laboreo (a una profundidad no mayor de 10 cm.) o el enherbado
(permitir el crecimiento de herbáceas, controlado, si es
necesario, mediante desbrozadora).
Durante
el primer y segundo año de implantación, en caso
de sequía prolongada, es aconsejable aportar mediante riego
3-4 l/planta. A partir de la entrada en producción se pueden
aplicar riegos mediante aspersión o microaspersión,
en función de la pluviometría de la zona.
En
los primeros años de la plantación se realizarán
podas de formación y una vez entra en producción,
aplicar diferentes intensidades de poda según las necesidades
de la planta.
La
plantación entra en producción a los 8-10 años
y la recogida de trufas se realiza con la ayuda de un perro adiestrado.