Tuber
excavatum Vitt.
Ascocarpo |
Su
tamaño oscila de 1 a 4 cm, pudiendo alcanzar los
5 cm. Se trata de una trufa subglobosa, irregular, un
poco aplastada, y con una cavidad basal bien desarrollada
que penetra en el interior de la gleba (Riousset
et al., 2001). |
Peridio |
Peridio
de color ocre, marrón grisáceo o marrón
claro. De consistencia muy dura, grueso y adherente a
la gleba. Su aspecto externo se caracteriza por la ausencia
de verrugas, pero a la lupa se observa finamente papiloso
(Riousset
et al., 2001). |
Gleba |
La
gleba es de consistencia dura, compacta y cartilaginosa.
Al principio es de color blancuzco, antes de alcanzar
la madurez es crema, luego y de forma progresiva se vuelve
púrpura claro hasta tornarse púrpura rosado.
Dispone de venas poco numerosas, blancuzcas, glangliformes,
radiales, dispuestas a lo largo de la cavidad basal (Riousset
et al., 2001). |
Olor
y Gusto |
Su
olor es poco intenso ; su gusto es casi inexistente ,
aunque según Fischer recuerda algo al gusto de
T. melanosporum, más o menos intenso en
función de su madurez (Riousset
et al., 2001). |
Esporas |
Las
ascas encierran normalmente de 3 a 4 esporas elipsoides,
de color similar al de la yema de huevo y subopacas (Riousset
et al., 2001). |
Ecología |
En
España, T. excavatum es común en
Andalucía, donde se encuentra asociada a encina
(Quercux ilex subsp. ballota) y quejigo
(Q. faginea). Su período de maduración
es hacia los meses de mayo y junio (Moreno
et al., 2005). |
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